Dimensión del Hara
Nuestra Intencionalidad y la Dimensión del Hara
La intencionalidad es la fuerza subyacente que impulsa todas nuestras acciones y pensamientos. En el ámbito de la sanación energética, esta fuerza está estrechamente vinculada con la dimensión del Hara, un nivel profundo de conciencia y energía que sustenta nuestra existencia física y espiritual.
¿Qué es la Intencionalidad?
La intencionalidad va más allá de un simple deseo o pensamiento consciente. Es la energía fundamental que da forma a nuestras experiencias. Cada palabra, acción y decisión está impregnada de esta intención subyacente, que se refleja de manera visible en el campo aural. Por ejemplo, la frase «Te quiero» puede tener significados muy distintos según la intención emocional con la que se exprese: amor genuino, ironía, necesidad o incluso resentimiento.
La Dimensión del Hara
El Hara es una dimensión más profunda que el campo aural, donde reside nuestra intencionalidad más pura. En la tradición japonesa, el Hara se asocia con el tan tien, ubicado en el abdomen inferior, considerado el centro de gravedad del cuerpo y un núcleo de poder espiritual. La dimensión del Hara sostiene el campo energético, influye en nuestra salud, propósito de vida y capacidad de sanación.
El Hara se compone de tres puntos principales conectados por una línea de energía:
- Punto de Individualización (ID): Situado un metro por encima de la cabeza, conecta con la divinidad y representa nuestra individualización desde la unidad universal.
- Sede del Alma: Localizada en el pecho superior, alberga nuestro anhelo espiritual y propósito de vida.
- Tan Tien: Ubicado en el abdomen inferior, es la fuente de nuestra energía vital y el ancla de nuestra manifestación física.

La Intencionalidad en la Salud y la Sanación
Cualquier desequilibrio en el nivel del Hara afecta directamente al campo aural y, por ende, a la salud física y emocional. Las disfunciones en esta dimensión pueden manifestarse como:
- Desalineación del tan tien: Problemas de salud crónicos, falta de vitalidad o desconexión con el propósito vital.
- Obstrucción en la sede del alma: Falta de dirección en la vida, vacío existencial o depresión.
- Desconexión del punto ID: Sensación de pérdida de sentido espiritual o crisis de fe.
Un sanador experimentado puede trabajar directamente con el nivel del Hara para restaurar el equilibrio, alineando la intencionalidad con el propósito de vida del individuo. Este proceso no solo promueve la sanación física, sino que también facilita un profundo crecimiento personal y espiritual.
Ejercicio para Alinear el Hara
- Postura: Párate con los pies separados y las rodillas ligeramente flexionadas.
- Conexión con el tan tien: Visualiza una esfera de energía roja en el abdomen inferior. Siente su calor y expansión.
- Activación de la sede del alma: Lleva la atención al pecho superior y visualiza una luz azul-violeta que irradia hacia afuera.
- Conexión con el punto ID: Imagina un pequeño vórtice de luz dorada sobre tu cabeza que te conecta con el universo.
- Alineación: Visualiza una línea de luz que conecta estos tres puntos en un eje recto y brillante, sintiendo cómo tu energía se centra y equilibra.
Conclusión
La intencionalidad y la dimensión del Hara son claves para comprender cómo creamos nuestra realidad y cómo podemos sanarnos a nosotros mismos. Alinear nuestra intencionalidad con nuestro propósito más elevado nos permite vivir de manera más consciente, auténtica y en armonía con el universo.

Meditación
Meditación para Conectar con Nuestra Línea Hara
Esta meditación está diseñada para ayudarte a alinear tu línea Hara, el eje energético que conecta tu propósito espiritual con tu manifestación física. A través de esta práctica, podrás centrar tu intencionalidad, armonizar tu energía vital y fortalecer tu conexión con la Tierra y el universo.
Preparación
- Encuentra un lugar tranquilo: Siéntate o párate en una postura cómoda con la espalda recta. Puedes cerrar los ojos o mantenerlos ligeramente entreabiertos.
- Conéctate con tu respiración: Inhala profundamente por la nariz, reten unos segundos y exhala suavemente por la boca. Repite esto tres veces para calmar tu mente y centrarte en el presente.
Iniciando la Conexión
- Visualiza el Tan Tien: Lleva tu atención al área justo debajo de tu ombligo, unos 2-4 cm hacia adentro. Imagina una esfera de luz roja cálida, pulsante y vibrante. Siente cómo se expande con cada inhalación y se estabiliza con cada exhalación.
- Activa la Sede del Alma: Ahora dirige tu conciencia hacia el centro de tu pecho, unos 8 cm debajo del hueco de la garganta. Visualiza una esfera de luz azul-violeta, brillante y suave. Siente cómo emana un anhelo profundo, el propósito sagrado de tu alma.
- Conecta con el Punto ID: Eleva tu conciencia aproximadamente un metro por encima de tu cabeza. Imagina un pequeño vórtice de luz dorada, como un embudo de energía pura que desciende desde el universo. Este es tu punto de conexión directa con la fuente divina.
Alineación de la Línea Hara
- Traza la Línea de Luz: Visualiza una línea láser de luz dorada que conecta estos tres puntos: desde el punto ID, bajando a través de la sede del alma, pasando por el tan tien y extendiéndose profundamente hacia el núcleo de la Tierra.
- Siente la Energía Fluyendo: Con cada inhalación, siente cómo la energía fluye desde el cosmos hacia tu cuerpo, a través de la línea Hara, y se ancla en la Tierra. Con cada exhalación, libera cualquier tensión o bloqueo, permitiendo que la luz fluya libremente.
- Afirma tu Intención: Mentalmente o en voz baja, repite:
- «Estoy alineado con mi propósito más elevado.»
- «Mi intencionalidad fluye en armonía con la Tierra y el universo.»
- «Soy un canal claro de luz, amor y poder interior.»
Integración Final
Permanece en este estado de conexión durante unos minutos, sintiendo la estabilidad, la claridad y la fuerza que emanan de tu línea Hara.
Cuando sientas que es el momento de finalizar:
- Toma una respiración profunda.
- Mueve suavemente los dedos de las manos y los pies.
- Abre los ojos lentamente, llevando contigo la sensación de alineación y propósito.
Reflexión
Después de la meditación, si lo deseas, escribe en un cuaderno cualquier sensación, imagen o pensamiento que haya surgido. Esto te ayudará a integrar la experiencia y a reconocer patrones o mensajes importantes para tu crecimiento interior.
Repite esta meditación siempre que necesites reconectar contigo mismo, tomar decisiones importantes o centrar tu energía en el presente.
