Still Point
Punto de Parada o Still Point
1. Introducción
Uno de los pilares fundamentales de la terapia cráneo-sacral es la técnica del punto de parada o Still Point. Esta técnica consiste en interrumpir momentáneamente la fase de expansión del ritmo craneosacro, permitiendo una reorganización profunda del sistema.
Al aplicar el Still Point, se evita la fase de llenado del líquido cefalorraquídeo (LCR), generando una pausa en su circulación. Esta pausa facilita una reorganización neurológica y fascial, ayudando a restablecer la simetría y el equilibrio del sistema.
Esta técnica puede aplicarse en cualquier parte del cuerpo: huesos del cráneo, vértebras, músculos, órganos o incluso extremidades. En cualquier zona donde se practique, los beneficios son significativos.
2. Efectos del Still Point en el Cuerpo
2.1. Regulación del Flujo del Líquido Cefalorraquídeo
El LCR circula en un sistema semi-cerrado y responde a la intención del terapeuta. Al inducir un Still Point, se genera una leve presión dentro del circuito, que al ser liberada, mejora el flujo del LCR y promueve la relajación del tejido fascial.
2.2. Oportunidad Neurológica de Reorganización
Durante un Still Point, el ritmo craneosacro se detiene temporalmente, lo que representa una ventana de oportunidad para el sistema nervioso central. En este estado, los tejidos procesan cambios y se reorganizan, facilitando la liberación de patrones inerciales y bloqueos energéticos.
2.3. Respuesta del Cuerpo
El LCR es altamente influenciable por la intención del terapeuta. Una vez inducido el Still Point, el líquido puede experimentar una fase de borboteo o desenroscamiento, seguida de una reactivación con mayor fuerza y fluidez. Este fenómeno es comparable a retener el agua de un arroyo por un momento y luego liberarla, lo que ayuda a eliminar residuos y desbloquear áreas congestionadas.
2.4. Fortalecimiento de las Fascias y Autocuración
Aplicar esta técnica en áreas con dolor o disfunción permite que el LCR circule con mayor eficiencia, facilitando la conexión del sistema nervioso central con la zona afectada. Esto fortalece las fascias y favorece los procesos de autorregulación y sanación del cuerpo.
3. Técnica de Still Point con el Inductor
3.1. Uso del Inductor de Punto de Quietud
Existe un aparato llamado inductor de punto de quietud, diseñado para aplicar esta técnica de manera autoinducida.
Procedimiento:
- Posición inicial: Acostarse sobre una superficie firme, ni demasiado blanda ni demasiado dura.
- Colocación del inductor: Ubicar el dispositivo bajo la cabeza, contactando transversalmente la zona media del occipital.
- Relajación: Dejar que el peso de la cabeza repose sobre el inductor y permanecer en esta posición entre 10 y 15 minutos.
- Opcional: Se puede acompañar con música relajante para favorecer el estado de calma.
3.2. Beneficios del Still Point con Inductor
- Genera una profunda relajación en el tejido conectivo.
- Reduce estrés y tensión.
- Mejora la eficiencia del sistema inmunológico.
- Alivia dolores de cabeza y migrañas.
- Beneficia afecciones como la artritis y la inflamación.
- Contribuye a la regulación del sistema nervioso autónomo.
3.3. Contraindicaciones
No se recomienda en casos de:
- Traumatismos craneales recientes.
- Fracturas de cráneo.
- Hemorragias cerebrales.
- Aneurismas intracraneales.
- Tumores cerebrales de gran tamaño.
4. Relación del Still Point con la Energía Corporal
4.1. Influencia del Ritmo Craneosacro en el Campo Energético
El impulso rítmico craneal no solo afecta el cuerpo físico, sino también el campo energético humano. Durante la sesión, es posible detectar nudos de energía o quistes energéticos, que representan bloqueos en la circulación de la fuerza vital.
4.2. Disolución y Recarga Energética
Una vez localizado un nudo energético, se procede a su disolución mediante el Still Point. Después de la liberación, es importante recargar la zona afectada y repetir el proceso en sesiones posteriores para consolidar la armonización energética.
4.3. Restauración de la Salud Integral
Cuando se fortalece el campo energético del paciente, se potencia su capacidad innata de autorregulación. Esto facilita la recuperación del equilibrio en todos los niveles del ser.
5. Parada Neurológica: Integración y Reequilibrio
5.1. Momento de Silencio y Reorganización
Después del desenroscamiento del LCR, el sistema entra en una fase de parada neurológica, caracterizada por un estado de quietud y reorganización interna. Este es un momento clave en el proceso de recuperación, ya que permite la integración de los cambios realizados.
5.2. Reactivación del Impulso Rítmico Craneal
Tras unos segundos o minutos, el impulso rítmico craneal regresa con mayor:
- Amplitud
- Simetría
- Fluidez
En este punto, el terapeuta mantiene un contacto ligero hasta que el ritmo craneosacro se restablezca completamente.
5.3. Efectos en la Movilidad Articular y la Circulación
El restablecimiento del ritmo craneosacro favorece:
- La movilidad de las microarticulaciones.
- La funcionalidad de las suturas craneales.
- La sincronización del sacro con la pelvis.
Este proceso mejora la comunicación neurológica, la circulación sanguínea y el estado del tejido fascial, optimizando la homeostasis del cuerpo.
6. Conclusión
El punto de parada o Still Point es una herramienta clave en la terapia cráneo-sacral. Su aplicación permite:
- Reorganizar el sistema nervioso y las fascias.
- Optimizar la circulación del LCR y mejorar su flujo.
- Liberar bloqueos físicos y energéticos.
- Facilitar la conexión entre el sistema nervioso central y las zonas afectadas.
El cuerpo posee una inteligencia innata para restablecer su equilibrio. Al inducir un Still Point, se ofrece un espacio para que este proceso de autorregulación ocurra de manera natural y efectiva.
